Crónica Maratón de Madrid 2015.

Después de la gran experiencia que fue ir un viernes a primera hora a la Feria del Corredor (grandes ofertas) llegó el momento de la carrera.

Madrugón, nervios por la distancia y un día malísimo. El tiempo no creo que sorprendiese a nadie porque ponía en todos sitios que el Domingo llovía. Por lo menos nos dio una tregua en la salida.

A pesar de la lluvia había muchísima gente en Cibeles. 

Localizo mi cajón pero antes de entrar decido ir al baño ya que dentro no había.

En cuanto a los baños me decepcionó un poco. No había dentro de los cajones y fuera pusieron bastantes pero no suficientes (muchas colas) y ninguno para hombres (meaderos). 

Cuando entro en el cajón no veo control ninguno en la puerta por lo que se podía colar cualquiera y también me fijo que algunos tiran las vallas para entrar. A una pobre señora se le cae una en la pierna. Le tuvieron que hacer mucho daño. 

Ya concentrado me dispongo a salir, a intentar conseguir mi objetivo y disfrutar lo máximo posible.

Salimos a las 9 y pasó lo que me imaginaba. Al juntar la media maratón con la entera no se podía correr. 

Maratón de Madrid para ganar dinero.

Correr un Maratón es algo muy bonito que se recuerda durante mucho tiempo por no decir toda la vida.

Hace poco estuve en la de París y éramos 55.000 valientes preparados para correr durante 42 kilómetros. Todos con el mismo objetivo. No había otras distancias.

El domingo corro la de Madrid y esto es un cachondeo. En vez de respetar la distancia y hacer solo maratón, tenemos media y 10 kilómetros también. Son distancias largas y retos bonitos pero todo en su momento.

Lo importante es ganar dinero, no hacer un maratón en condiciones. Además hace poco fue la media maratón de Madrid por lo que tiene menos sentido.

No me gusta nada este popurrí. Le quita magia a la carrera.

Crónica Maratón de París 2015.

La Maratón de París ha sido diferente a las otras 3 que ya había corrido.

Voy a contar brevemente mi experiencia.

PREVIO MARATÓN.

Terminal 2 Aeropuerto Barajas.
El viaje fue muy cómodo aunque me tocó levantarme el sábado a las 4 de la mañana para poder coger el avión que despegaba a las 7:10. Volé con Air France y todo muy bien. Fueron puntuales, muy amables y nos dieron un desayuno.

Una vez en el aeropuerto de CDG cogí un autobús de la misma compañía que me dejaba en el Arco del Triunfo.

Cuando llegué a casa de mi amigo nos fuimos en metro a la Feria del corredor. Funciona bien aunque lo vi más sucio que el de Madrid, con los vagones más viejos, con las paradas muy cortas y con menos enlaces. A veces pensaba que se tendría que tardar menos andando. Su función la hace perfectamente.

Feria del corredor Maratón París 2015
Llegamos a la Feria del Corredor y no tardamos nada en recoger el dorsal. Primero había que dar el certificado médico (algo que debería ser obligatorio en España). Me llevé uno en español y la licencia de triatlón que también valía. Al final decidieron fijarse en la licencia. Simplemente tenía que poner que eres apto para la practica deportiva. Para quitarse de problemas lo mejor es imprimir el certificado que viene en la web, que el médico ponga en inglés que somos aptos, el sello y ya está. No ponen muchas pegas de todas formas.

En otro puesto recogías el dorsal. No había colas. La Feria del Corredor era enorme con muchos puestos. Algunas marcas no las conocía. Al ir el sábado estaba muy lleno y estuvimos una media hora, lo que se tarda  en salir porque es como Ikea, al final haces un  tour obligado.

Cordones triatlón greeper.

Los cordones son muy cómodos y útiles si vamos a competir en triatlones cortos para no perder tiempo en las transiciones.

Tenía unos que los compré hace tiempo. Aquí aparecen en la foto. Los veo muy sencillos para ponerlos y rápidos para apretar la zapatilla. Lo único malo es que si dejas muy largo los cordones te puede rozar la bola con la zapatilla. Se ponen en un segundo y de manera intuitiva.

El otro día me compré otros de una marca diferente para probarlos. No los recomiendo porque es complicado ponerlos. Lo de tener que hacer un nudo marinero me parece que no es necesario para este tipo de cosas.

Cordones greeper.
Se ponen de arriba a abajo y en la parte final se tiene que hacer un nudo marinero, poner el embellecedor y cortar el cordón sobrante. También podemos quemar con un mechero un poco las puntas para que no se abran los cordones que acabamos de cortar. Supongo que para gente acostumbrada a estos nudos será pan comido. 

Lo de ponerlos al revés es algo que tampoco me ha gustado. Será que soy un hombre de costumbres pero prefiero sin duda los primeros que tuve. Se ponen de manera sencilla y no dan problemas.

Resumen: son unos buenos cordones que hacen perfectamente su función aunque complicados de poner.