Hernia discal L5 S1; síntomas y primeros dolores.

Llevo haciendo deporte desde que tengo uso de razón. Fútbol, baloncesto, tenis, bádminton, squash, golf, atletismo, ciclismo, natación... En los últimos años me centré en la larga distancia del triatlón y atletismo. Nunca había tenido que parar por lesión.
A finales de Noviembre empezó mi pretemporada con 3 carreras ya en el calendario para el 2017. El 21 de Diciembre, mientras me ponía los calcetines me dio lo que pensé que era un tirón en el gluteo izquierdo. Fue como un latigazo fuerte que me dejó unos segundos paralizado. Será la edad que no perdona, pasaba por mi mente, pero tengo 36 años, muy joven (o por lo menos así me siento).
El "tirón" pasó a cojera, el dolor del gluteo a los isquios, luego al gemelo y la intensidad llegó a ser insoportable, lo que hizo que el 27 fuese a urgencias a las 5 de la mañana. Cuando digo insoportable no es una forma de hablar, era algo que no podía soportar.
Entre medias fui al fisio y me dijeron que tenía desplazado el sacro, me lo colocaron y en 3 días debería estar como nuevo. Lamentablemente no fue así.
Una vez en urgencias, con voz temblorosa y vestido de aquella manera porque no podía agacharme me dijeron que tenía una hernia y me dieron cita para el traumatológico en 5 días ya que se tenía que bajar la inflamación.
Me dieron muchas pastillas y suero aunque el dolor ni pasaba ni iba a pasar como me dijeron los médicos. Los problemas del nervio son así.
Después de pasar unos días duros con muchísimos dolor, sin poder dormir y con la preocupación de no saber que me pasaba exactamente llegó la cita con el médico.
Ya tenía la pierna izquierda casi completa mal. Gluteo izquierdo, isquios y parte alta del gemelo con dolores parecidos a cuando se te sube el gemelo pero permanente,  pie plomizo y dedos dormidos.
Ya con ver la cara de la médico sabía que no era bueno. Le cambió completamente después de decirme que andase de puntillas (con el izquierdo no podía), pellizcarme (no sentía casi nada), darme con el martillo (la pierna no reaccionaba) y alguna prueba más que ya no recuerdo.
Me mandó resonancia para asegurar pero estaba claro, era quirúrgico. Desplazamiento de disco con pinzamiento en el nervio.
Me hice la resonancia, que por cierto, no es agradable meterse en un tubo 20 minutos con pequeños zumbidos y ya no había duda.
Protusión L4-L5 con desplazamiento de disco L5 S-1 y pinzamiento en el nervio sin problemas de espalda previos.  Había que operar y sería el 12 de enero.

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